TRISTE, SOLITARIO Y FINAL
Con irreverencia, nos apropiamos para éste post del título de una gran novela del desaparecido escritor argentino Osvaldo Soriano (un gran futbolero, hincha de San Lorenzo de Almagro). Milan acaba de derrotar en el Estadio Internacional de Yokohama a Boca Juniors, en el partido final del Mundial de Clubes de la FIFA 2007, por 4-2.
El resultado es inapelable, imposible de objetar. En la primera mitad el equipo "xeneize" hizo un buen partido, con un notable trabajo de sus volantes, en especial de Ever Banega y Sebastián Battaglia, y con un gran despliegue de Rodrigo Palacio, que tuvo a maltraer a la zaga "rossonera" durante muchos minutos. Pero eso fue todo. El Milan fue bastante más que el equipo argentino, con una figura superlativa: Ricardo Izecson dos Santos, "Kaká".
De nada sirvió la enjundia de Hugo Ibarra, ni la generosidad y la ubicuidad de Martín Palermo.
La garra del equipo de la Ribera, eso de ganar "a lo Boca", no surtió efecto. No pudo estar presente sobre la grama de la cancha del Yokohama Marinos.
Boca terminaba el 2006, entrenado por Ricardo La Volpe, perdiendo la final del Apertura 2006 en manos de Estudiantes de La Plata. En el primer semestre de 2007, con la llegada de Riquelme y Miguel Angel Russo como entrenador, el equipo argentino ganó la Copa Libertadores. Pero ese fue el único punto alto de "la mitad más uno" en ésta temporada. En el segundo semestre de éste año, Boca quedó eliminado en la Copa Sudamericana, y vio cómo Lanús se quedaba con el Torneo Apertura de éste año. Salvo la Libertadores, el equipo "azul y oro" tiró todas las oportunidades de ganar algo en éste año.
En las horas previas a la final ante el Milan volvieron a aflorar los rumores que colocan a Miguel Angel Russo fuera de Boca en la temporada 2008. Nuestros colegas de Radio La Red de Argentina, tras finalizar el partido, indicaron que en las últimas horas emisarios del club de Buenos Aires se entrevistaron con Guillermo Barros Schellotto, actual jugador del Columbus Crew de la liga de Estados Unidos, para que regrese a Argentina como director técnico de uno de los equipos más importantes de Sudamérica.
Guillermo ha sido, como jugador, uno de los mayores ídolos de la afición "xeneize", apenas por detrás de Diego Maradona en las preferencias de los seguidores boquenses.
También, como siempre, Carlos Bianchi suena como posible reemplazante de Russo.
Es muy probable que la situación se defina en la próximas horas. Quizás hoy mismo, mientras avance el día, tendremos alguna precisión más sobre éste tema.
Triste... ver a un gran goleador como Martín Palermo llorando en el centro del Estadio de Yokohama mientras el Milan regalaba a su afición la vuelta de honor.
Solitario... Miguel Angel Russo, un buen entrenador que tomó el camino al túnel de vestuarios sin compañía, separado de sus jugadores, como -quizás- un presagio de lo que se podría anunciar.
Final... Da toda la sensación de que Boca ha llegado a un final de ciclo. Se mantendrán algunos jugadores indiscutibles, como Palermo, Palacio y Banega, más el fichaje estrella de Riquelme, pero el equipo de la Ribera tendrá que cambiar (de mentalidad y de efectivos) para volver a ser uno de los conjuntos más ganadores del mundo en los últimos años.
Ariel.
LA FINAL DE LA LÓGICA
Por todos es sabido que la final de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA la disputarán el próximo domingo en la ciudad japonesa de Yokohama el campeón de la Copa Libertadores de América del 2007, el Club Atlético Boca Juniors, de Argentina, y el italiano A.C. Milan, vigente ganador de la Champions League.
Como siempre, y hasta que el representante de turno de América del Norte, África, Asia u Oceanía digan lo contrario, el club “campeón del Mundo” será sudamericano o europeo.
A priori, el único equipo que parecía tener chances de disputar a argentinos e italianos una plaza en la final era el Pachuca de México, pero la pronta eliminación de "los Tuzos" en manos del campeón africano dejó todo en manos del campeón de Europa y el campeón de Sudamérica.
Ninguno de los dos equipos ha hecho demasiado hasta ahora en éste Mundial de Clubes: Boca llega a la final tras derrotar en semifinales al Etoile Sportive de Túnez por 1-0, con un gol conseguido a los 36 minutos de juego por Neri Cardozo. El equipo de Miguel Angel Russo jugó casi media hora con 10 efectivos, tras la expulsión del volante colombiano Fabián Vargas.
La performance del Milan no fue mucho mejor: al equipo italiano le costó 68 minutos poder doblegar con un gol del incombustible Clarence Seedorf por 1-0 al Urawa Red Diamonds de Japón.
Como si se hubieran reservado todo su potencial para la final, argentinos e italianos llegan al partido decisivo habiendo dejado hasta el momento lo mímimo indispensable sobre el terreno de juego.
Por éstas latitudes la realidad del Milan en la Serie A y en sus compromisos europeos son más que conocidas. La actualidad de Boca quizás sea más distante. Como el equipo europeo, Boca tiene algunos veteranos que -en teoría- ya han superado su fecha de caducidad, pero que de momento son irreemplazables, como Martín Palermo y Hugo Ibarra. Además, el campeón de la Libertadores cuenta con un portero muy solvente (Mauricio Caranta), dos jugadores de calidad superlativa en sus respectivas posiciones (Claudio Morel Rodriguez y Neri Cardozo), una joya en el medio campo (Ever Banega) y un atacante que -pese a su irregularidad en el último año- puede ser desequilibrante y mortal para la defensa rival (Rodrigo Palacio).
Analicemos las actuaciones que han tenido en las finales de la Copa Intercontinental (la precursora del Mundial de Clubes) “xeneizes” y “rossoneri” a lo largo de los años.
Comenzamos con el Milan y su historial de enfrentamientos ante campeones de la Libertadores:
- En 1963, el conjunto lombardo tuvo como rival en su primera final Intercontinental al Santos de Brasil. Por esa época, la Copa se definía mediante un doble partido:
En San Siro, los italianos se impusieron por 4-2. En la revancha jugada en el Maracaná de Río de Janeiro los brasileños se impusieron por el mismo marcador. El tercero –y definitivo- encuentro también se jugó en el coliseo carioca, y el marcador final fue un 1-0 a favor del conjunto de Vila Belmiro, que se consagró campeón.
- Seis años más tarde, en 1969, la escuadra milanista se coronó por primera vez campeón del Mundo. En la primera final, el representante italiano derrotó por 3-0 a Estudiantes de La Plata, de Argentina. En el segundo partido, jugado en La Bombonera de Buenos Aires, el equipo “pincharrata” se impuso por 2-1, aunque quien se llevó la Copa fue el Milan.
- La tercera final Intercontinental para la escuadra del Norte de Italia se jugó en 1989 a partido único en el Estadio Olímpico Nacional de Tokio. En ese partido, el A.C. Milan se coronó por segunda vez campeón en su historia al derrotar por 1-0 al Atlético Nacional de Medellín, de la liga colombiana.
- Un año más tarde, en 1990, los milanistas repetirían triunfo al vencer en la capital japonesa al Olimpia de Paraguay, por 3-0.
- En 1993 cambió la suerte para el equipo italiano. En esa final cayó por 3-2 ante el Sao Paulo. - En 1994, el Milan fue derrotado por 2-0 por el Vélez Sarsfield de Argentina.
- En 2004, en un antecedente directo del partido de éste domingo, el equipo de Silvio Berlusconi cayó ante Boca Juniors en la final de ese año jugado en la ciudad de Yokohama. El equipo argentino venció por 3-1 en la definición por penaltis, tras igualar 1-1 en la prórroga.
Y éste es el resumen de las finales jugadas por Boca ante los campeones de Europa:
- En 1977, la escuadra azul y oro igualó 2-2 ante el Borussia Mönchengladbach de Alemania en la primera final jugada en La Bombonera de Buenos Aires. En la revancha, disputada en el Wildpakstadion de Karlsruhe, el equipo argentino venció a domicilio por 0-3 y se quedó con su primera Copa Intercontinental.
- Boca debió esperar 23 años (hasta el 2000) para poder disputar una nueva final ante el ganador de la Champions. En un partido jugado ante el Real Madrid, el conjunto de la ribera ganó por 2-1.
- En el 2001, los argentinos llegaron a Tokio para disputar la Copa Intercontinental ante el Bayern Munich alemán, que derrotó a los “xeneizes” por 1-0.
- En 2003, como ya comentamos, Boca ganó al Milan en Yokohama en definición por penaltis por 3-1, tras haber igualado en tiempo extra 1-1.
El partido que jugarán el domingo Milan y Boca será la primera final de un Mundial de Clubes (no de una Copa Intercontinental) en la que no estará presente un equipo brasileño.
De hecho, los representantes de Brasil han ganado todas las finales de los Mundiales de Clubes disputados hasta el momento:
- En el 2000, en el primer experimento de la FIFA en éste sentido, el Corinthians ganó por 4-3 al Vasco da Gama en definición por penaltis, en la final jugada en el Estadio Maracaná de Río de Janeiro.
- En el 2005, la segunda edición de la Copa Mundial de Clubes se jugó íntegramente en Japón, y el ganador fue el Sao Paulo, que en la final derrotó por 1-0 al Liverpool.
- Y el año pasado, en la final jugada en Yokohama, el Internacional de Porto Alegre venció por 1-0 al F.C. Barcelona.
La final del domingo es importante también porque deshará el quíntuple empate existente entre los equipos que hasta el momento han ganado en tres oportunidades la Copa Intercontinental.
Los cinco conjuntos “tri-campeones del Mundo” son el Milan de Italia, el Peñarol de Uruguay, el Real Madrid de España, el Boca Juniors de Argentina y el Nacional de Uruguay.
El Milan ha sido campeón en 1969, 1989 y 1990. Y se ha coronado subcampeón en 1963, 1993, 1994 y 2003.
El Peñarol se impuso en 1961, 1966 y 1982. El subcampeonato quedó en manos de los uruguayos en 1960 y 1987.
El Real Madrid fue campeón en 1998, 1998 y 2002. El subcampeón fue blanco en las ediciones de 1996 y 2000.
El Boca Juniors fue campeón en 1977, en 2000 y 2003. Y la única final que perdió fue la que jugó en 2001.
Y en Nacional ganó las ediciones de 1971, 1980 y 1988.
Ariel.

