Pero que Francescoli saliera a escena acompañado nada más y nada menos que por Zinedine Zidane era algo que seguramente no entraba en planes de nadie. A nadie debe asombrarle esta unión del goleador uruguayo y del genio francés. Zidane jamás ha ocultado su devoción por Francescoli, que se inició cuando Enzo vistió la camiseta del Olympique de Marsella, el equipo de toda la vida de Zizou. A tal grado llega la admiración del ex capitán de la selección francesa por "el Príncipe" que bautizó a su primer hijo con el nombre de pila del uruguayo, Enzo. Jugadores tan grandes como Francescoli a veces pueden conseguir cosas -a priori- imposibles para los simples mortales, como que Zinedine Zidane se pegue una paliza de 15 horas de avión solo para presentar la camiseta de tu equipo. Para el uruguayo, Zizou y River, en este caso, "impossible is nothing".
ZORPREZA Y MEDIA
Publicado por latitudfutbol.net | 8:37 p. m. | Bernd Schuster, Boca, Diego Maradona, Enzo Francescoli, River, Zinedine Zidane | 6 comentarios »Pero que Francescoli saliera a escena acompañado nada más y nada menos que por Zinedine Zidane era algo que seguramente no entraba en planes de nadie. A nadie debe asombrarle esta unión del goleador uruguayo y del genio francés. Zidane jamás ha ocultado su devoción por Francescoli, que se inició cuando Enzo vistió la camiseta del Olympique de Marsella, el equipo de toda la vida de Zizou. A tal grado llega la admiración del ex capitán de la selección francesa por "el Príncipe" que bautizó a su primer hijo con el nombre de pila del uruguayo, Enzo. Jugadores tan grandes como Francescoli a veces pueden conseguir cosas -a priori- imposibles para los simples mortales, como que Zinedine Zidane se pegue una paliza de 15 horas de avión solo para presentar la camiseta de tu equipo. Para el uruguayo, Zizou y River, en este caso, "impossible is nothing".
"BLATTER NUNCA PATEÓ UN PENAL"
Publicado por latitudfutbol.net | 8:04 p. m. | Bolivia, Diego Maradona, FIFA, Joseph Blatter | 7 comentarios »Una sentencia de cinco palabras. Disparada desde lo alto, como un francotirador. Aunque para ser estrictamente justos quizás no sea cierta.
El CV de Sepp Blatter asegura que el actual presidente de la FIFA fue, entre los años 1948 y 1971, jugador de la división de aficionados en Suiza. En esos 23 años de carrera amateur algún shoot desde los doce pasos –aunque sea uno solo y mal hecho- debe haber ejecutado. Si bien no es cierta la frase pronunciada hoy por Diego Maradona en la ciudad de La Paz, sí que retrata casi perfectamente a Monsieur Blatter.
Lo que “el Diez” pretende decir –estoy seguro- es que el mandamás del balompié mundial es muy poco futbolero, que tiene poco potrero, que jamás su entrañable infancia en el cantón de Valais se vio amenazada por una prohibición cruel como la que él y el resto de los dirigentes de la FIFA están imponiendo no solo al fútbol profesional y de selecciones en Bolivia, sino a los changuitos que suben y bajan por las empinadas calles de los pueblos del Altiplano, jugando (en el más maravilloso e infantil de los sentidos) “a la pelota”.
Desde Zurich, el organismo rector ha ratificado la decisión adoptada meses atrás, por la cual se limita al máximo (casi definitivamente) el fútbol internacional en la altura, en un país cuyo fútbol “vive” en la altura.
La liga de primera división de Bolivia cuenta con doce equipos, la mayoría de los cuales tienen su sede en ciudades de altitud extrema:
- Real Mamoré, de la ciudad de Trinidad, ubicada a 130 metros sobre el nivel del mar.
- Blooming, Guabira, y Oriente Petrolero, de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, ubicada a unos 420 metros sobre el nivel del mar.
- Aurora y Jorge Wilstermann, de la ciudad de Cochabamba, ubicada a 2.570 metros sobre el nivel del mar.
- Universitario, de la ciudad de Sucre, ubicada a 2.900 metros sobre el nivel del mar.
- Bolivar, The Strongest y La Paz, de la ciudad de La Paz, ubicada a 3.600 metros sobre el nivel del mar.
- San José, de la ciudad de Oruro, ubicada a 3.700 metros sobre el nivel del mar.
- Real Potosí, de la ciudad de Potosí, ubicada a 3.830 metros sobre el nivel del mar.
La regla de la FIFA establece que solo se podrán disputar encuentros internacionales a más de 2.750 metros de altitud luego de que los futbolistas participantes hayan pasado un período de aclimatación de al menos una semana. Para jugar a más de 3.000 metros la adaptación debe hacerse con un mínimo de dos semanas de antelación. Esta normativa hace impracticable que las selecciones o los equipos de liga que visiten Bolivia para jugar Copa Libertadores o Copa Sudamericana puedan presentarse en escenarios como, por ejemplo el Hernando Siles de la ciudad de La Paz.
La decisión de la FIFA condena al fútbol boliviano a ser local solo en los escenarios que la nación del Altiplano posee en el llano. Debido a la falta de infraestructuras importantes que sufre el país, el único estadio viable a nivel internacional para el fútbol boliviano es el Ramón “Tahuichi” Aguilera de Santa Cruz de la Sierra, donde el Blooming y el Oriente Petrolero juegan como local.
Maradona se equivocó. Blatter sí que pateó penales, y continúa disparándolos.
Ahora lo hace contra Bolivia, un país que ha sufrido, sufre y seguirá sufriendo.
Un país que tiene a su selección, a su liga y –por sobre todo- a su afición, con el ánimo por los suelos, tras recorrer el camino desde la altitud hasta el nivel del mar.
Joseph Blatter es ese delantero que está a punto de ejecutar la pena capital contra un equipo a punto de perder la categoría. Piense en otra cosa, señor Blatter. Olvídese de la demagogia pseudo guerrillera del presidente boliviano Evo Morales que seguramente resulta imposible de digerir para su atildado y helvético orden mental. No escuche a Maradona, que tal como hacía con Joao Havelange, aprovecha cada ocasión que se le presenta para fustigarle. Haga caso omiso de la lógica de los mercados, que le hacen ver a Bolivia como una plaza tan poco rentable que hasta merece la pena sacrificarla.
Piense en el hincha, que es –en definitiva- a quien la FIFA se debe. Piense en los jugadores de la paupérrima liga boliviana. Pero, ante todo, piense en quienes juegan “a la pelota” en las calles de Oruro, de Potosí o de La Paz. Allí, como en muchos otros sitios de Sudamérica y de África, viven muchos de los fieles más perseverantes de la religión del fútbol. No los convierta en los leprosos del deporte más popular del mundo. No los aísle. Distráigase, señor Blatter. Piense en otra cosa y envíe el balón fuera. Salve al fútbol de Bolivia.
Con un poco de suerte, si lo hace, podrá darse un baño de masas en cualquiera de las ciudades de ese país, y –quizás- hasta podrá inaugurar algún pabellón polideportivo que lleve su nombre, para sumar un logro más a su oficialmente impoluta foja de servicios.
CARLOS ISCHIA, NUEVO ENTRENADOR DE BOCA JUNIORS
Ni Gabriel Batistuta, ni el binomio Diego Maradona-Claudio Caniggia, ni Carlos Bianchi, ni Guillermo Barros Schellotto, ni Diego Cagna. El sucesor de Miguel Angel Russo en el banquillo de relevos del Club Atlético Boca Juniors es Carlos Ischia.
Ex jugador de Vélez en Argentina, y del Junior de Barranquilla y del Deportivo Cali en Colombia, Ischia llega a ser entrenador de Boca tras haber ocupado esa misma posición en Vélez, Gimnasia y Esgrima de La Plata, Junior de Barranquilla y Rosario Central. En ninguna de estas cuatro instituciones ha brillado especialmente como entrenador, pero lo que le ha abierto las puertas de la entidad “xeneize” es su pasado como segundo entrenador durante el período en el que Carlos Bianchi fue el máximo responsable táctico del club de Buenos Aires, una de las etapas más gloriosas en cuanto a la obtención de títulos por parte de Boca Juniors.
Tal como ha ocurrido en River con Diego Simeone, Ischia ha firmado un contrato como entrenador de Boca por un período de un año.
Carlos Ischia es un personaje plenamente identificado con la filosofía futbolística de Carlos Bianchi. El nuevo entrenador de Boca se ha encargado de confirmar esa idea en la rueda de prensa de presentación en su nuevo cargo, y en Buenos Aires hay muchos analistas que especulan que, tras la Eurocopa del próximo verano, Bianchi regresaría a Boca como Manager o Director Deportivo de la entidad “azul y oro”. El ex entrenador de la Roma y del Atlético de Madrid comentará para la televisión mexicana el certamen europeo de selecciones y solo podría asumir nuevos compromisos una vez que finalice ese campeonato.
La llegada de Ischia y la vinculación que el nuevo entrenador de Boca mantiene con Carlos Bianchi han determinado que Diego Maradona renuncie a su cargo ad honorem de asesor deportivo del club.
El nuevo presidente de Boca, Pedro Pompilio, tenía como primera opción el regreso de Carlos Bianchi, tras el alejamiento del ex entrenador Miguel Angel Russo. Tras la negativa de “el Virrey” (y la fuerte campaña mediática montada por Maradona para evitar que Bianchi volviera a ser el D.T. de Boca), Pompilio estuvo a punto de ofrecer el cargo a Guillermo Barros Schellotto o a Diego Cagna, pero aquí la negativa a aceptarlos como entrenador “xeneize” vino de parte del “hombre fuerte” del plantel: Juan Román Riquelme. El ex volante del Villarreal compartió el vestuario de Boca con Guillermo y con Cagna y, por lo que ha trascendido, considera que sus ex compañeros no cuentan con la entidad suficiente como para estar al mando del equipo. La solución de Gabriel Batistuta –alguien que no tiene ninguna experiencia como entrenador- tenía el visto bueno de Riquelme y Maradona, pero no convencía a la directiva del club, salvo a Pompilio.
A través de diversos medios de comunicación, Boca realizó diferentes tipos de encuestas entre sus aficionados, para saber si el seguidor “xeneize” estaba de acuerdo con la posición de Diego Maradona o si deseaba el regreso de Carlos Bianchi o de alguien de su entorno al club. Los encuestados apoyaron mayoritariamente el retorno de la “filosofía Bianchi” al club. Acto seguido, el presidente Pedro Pompilio cerró su acuerdo Carlos Ischia, y Diego Maradona anunció su alejamiento de la directiva de Boca.
Hay varios jugadores que pueden dejar el club en los próximos días: el portero suplente Pablo Migliore, quien seguiría con su carrera profesional en el Fluminense de Brasil; Neri Cardozo, quien ya tendría un principio de acuerdo con el América de México; y el defensa Juan Krupoviesa, quien será transferido al Olympique de Marsella, a cambio de unos dos millones de euros. A todos estos jugadores se sumaría uno de los futbolistas con mayor proyección en el fútbol argentino: Ever Banega se iría en los primeros días de Enero a la Juventud, si Boca acepta la oferta de 15 millones de euros que la Juventud ha puesto sobre la mesa hace apenas unas horas.
Según ha trascendido, Carlos Ischia ha solicitado de momento tres refuerzos a la dirigencia de Boca: uno es el volante del Rosario Central, Tomás Costa, otro es el ex defensa central de River –actualmente en el Tigres de México- Julio César Cáceres, y el tercero es el defensa izquierdo del Schalke 04, el uruguayo Darío Rodríguez.
Tengo un aprecio muy especial por Carlos (Carlitos) Ischia. Fue mi primer gran héroe futbolístico. Al primer "crack" que ví frente a frente, de carne y hueso, real y corpóreo, y no en tamaño reducido como cuando veía los partidos de mi equipo desde los altos de la gradería del Estadio José Amalfitani.
Ischia era el más grande, el mejor. El creativo, el enganche perfecto. El único de mi equipo -Vélez Sarsfield- capaz de eclipsar a los jugadores de Boca o de River, o al genial Ricardo Bochini, cuando Independiente visitaba "el Fortín". El único realmente bueno, hasta que Véñez repatrió a Carlos Bianchi desde Francia. Ischia -casi solitario- fue el responsable de que Vélez progresara bastante en aquella Copa Libertadores en la que el equipo brilló ante el Inter de Porto Alegre.
En la época en la que los dorsales no eran propiedad exclusiva de nadie, Ischia alternaba el "10" con el "11" y se hartó de jugar bien en la liga argentina. Cuando era toda una excentricidad que un jugador fuera transferido a Europa (no hace tanto tiempo de eso, sin embargo), Ischia un buen día hizo las maletas y se fue a regalar fútbol a Colombia. Las lesiones no fueron generosas con Carlitos, y colgó las botas bastante antes de lo que le tocaba.
Jamás podré borrar de mi cabeza la emoción que me dió descubrir que el pelilargo que avanzaba hacia mí por la calle Reservistas Argentinos era Carlos Ischia. Cuando vio mi cara, se rió y siguió caminando. Cabello larguísimo. Dentadura imperfecta. Camiseta marca Puma de color amarillo, con el puma de color negro. Jeans ceñidos. Y botas. Era más un personaje de "Fiebre del Sábado por la Noche" que un futbolista. Aunque en esa época (año 78/79) futbolistas y Tonis Maneros se parecían bastante.
Me alegra mucho que Carlos Ischia (hoy con una figura gruesa, y calvo... más parecido a Homer Simpson que a un ex futbolista) tenga una oportunidad de oro como es la de entrenar a uno de los equipos más importantes del mundo. Desde aquí le deseamos mucha suerte.
Ariel.
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