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Publicado por latitudfutbol.net | 3:37 a. m. | | 14 comentarios »

ÁFRICA TAMBIÉN JUEGA EN AMÉRICA

La Copa Africana de Naciones (CAN) –el equivalente de la Eurocopa o la Copa América en el “Continente Negro”- comienza esta tarde en el Ohene Djan Stadium de la ciudad de Accra, con el enfrentamiento entre la selección anfitriona, Ghana, y Guinea.

Desde este blog –dedicado íntegramente al fútbol de las Américas- saludamos el inicio de esta competición, que tanta polémica ha generado en las ligas europeas, por la incomodidad que genera en campeonatos como el inglés o el francés y, en menor medida, en países como España o Italia la sangría de jugadores que abandonan sus clubes en un momento crucial de sus respectivos torneos.

No hablaremos de la CAN en sí, sino que aprovecharemos la fecha de inicio del torneo de selecciones para detenernos un momento y reflexionar sobre el aporte de África al fútbol que se juega en el continente americano.

América Latina y África –no cabe ninguna duda al respecto- son, con distancia, los dos mercados principales de los que se abastece Europa a la hora de contratar talentos extracomunitarios. Pero, ¿existe algún tipo de relación, de tráfico de jugadores entre ambos continentes? La respuesta es afirmativa. Pese a las dificultades económicas por las que atraviesan algunas ligas latinoamericanas, la llegada de jugadores africanos a los distintos campeonatos va dejando de ser un detalle de exotismo y comienza a ser algo cada vez más habitual.

Apelo a mi memoria, y el primer recuerdo de un futbolista africano en mi país natal –Argentina- tiene el nombre de un volante sudafricano que tuvo un paso fugaz por el Ferro Carril Oeste de Buenos Aires: “Doctor” Khumalo. Jugó apenas seis meses en el conjunto “verdolaga” porteño, pero dejó un recuerdo claro y duradero. El de un auténtico portento físico, sumado a un talento diferente al que se veía por ese entonces en Argentina.

Khumalo, cuyo auténtico nombre de pila es Theophilus, nació en 1967 en Soweto, Sudáfrica, y tuvo sus mejores momentos como futbolista en el Kaizer Chiefs, uno de los equipos más importantes de la liga de su país, y como una de las estrellas originales de los Bafana Bafana, la selección nacional de su país, que pudo estrenarse internacionalmente en 1992, tras el fin de las sanciones internacionales impuestas al gobierno de Pretoria por su política de apartheid.

“Doctor” Khumalo tuvo dos períodos como jugador del Kaizer Chiefs, entre 1987 y 1994, y entre 1997 y 2002. Las temporadas 1995 y 1996 fueron las de las experiencias internacionales del jugador sudafricano: primero en el Ferro de Argentina, y luego en el Columbus Crew de la MLS de Estados Unidos.
Con los Bafana Bafana fue internacional entre 1992 y 2001.

Con el Kaizer Chiefs Khumalo ha ganado tres campeonatos de liga y cinco Copas de Sudáfrica, además de haber sido elegido el mejor futbolista de ese país en 1992.
Con la selección sudafricana tuvo el honor de ser el autor del primer gol de su equipo nacional tras la readmisión de los Bafana Bafana dentro de la FIFA, en la victoria por 1-0 ante Camerún. Además, participó del equipo de su país que ganó la CAN en 1996.

Actualmente, “Doctor” Khumalo alterna su actividad como comentarista de TV con su trabajo como entrenador de la selección sudafricana Sub-17.

El segundo futbolista africano que se ha hecho un lugar en el fútbol de Argentina es el ugandés Ibrahim Sekagya, actual defensa del Red Bull Salzburg de la liga austríaca, quien antes de llegar a Europa ha tenido una interesante carrera en los torneos de ascenso y de la primera división de ese país sudamericano.

Sekagya, tras jugar entre 1998 y 2001 en el Kampala City de la liga ugandesa, se armó de valor e hizo un inusual “cruce del charco” para un futbolista africano. En el 2001 fue fichado por el Atlético Rafaela, de la segunda división argentina. Un año más tarde el defensa se mudó al Ferro Carril Oeste (una entidad a la que los futbolistas africanos parecen sentirse muy a gusto), donde permaneció durante tres temporadas. El único título ganado por Ibrahim Sekagya a lo largo de toda su carrera profesional fue, precisamente, el del torneo de la Primera B Metropolitana (3ª. División Argentina) de la temporada 2002-2003, jugando para el Ferro.
En el 2005 a Sekagya le llegó el turno de jugar en la primera división argentina, tras ser contratado por el Arsenal de Sarandí. Tan destacada fue la actuación del ugandés en el equipo “del Viaducto” que en el 2007 fue fichado por el Red Bull de Salzburgo, entidad para la que sigue jugando.
Ibrahim Sekagya es internacional absoluto con la selección de Uganda desde el año 1999.

El último, de momento, en llegar a Argentina es el juvenil senegalés Ibrahima Baldé, que hace aproximadamente un año se sumó a las divisiones inferiores de Vélez Sarsfield, y que desde el inicio de 2008 entrena con el primer equipo del barrio de Liniers. Ibrahima tiene 18 años, y su máximo referente en el fútbol internacional es Zlatan Ibrahimovic, el atacante del Inter. Los que siguen de cerca la actividad del conjunto entrenado por Hugo Tocalli aseguran que Baldé destaca por sobre el resto de sus compañeros de las fuerzas básicas del Vélez, tanto por su capacidad goleadora como por por su poderío físico.

Pero, sin dudas, el futbolista africano que más ha destacado en la Argentina fue Alphonse Tchami, ex delantero centro de Boca Juniors y de la Selección de Camerún. “La Pantera Negra” jugó en el equipo “xeneize” entre las temporadas 1995 y 1997, en las cuales alternó actuaciones buenas y malas, pese a lo cual jamás dejó de contar con el afecto de la afición boquense.
Tchami llegó a Boca desde el Odense BK, de Dinamarca. Desde Argentina, el camerunés emigró al Hertha Berlín de Alemania, y finalizó su carrera en el Dundee United de la liga escocesa. Con la selección de su país Tchami disputó los mundiales de 1994 y 1998.

Dentro del concierto latinoamericano México ha sido el país que mayor cantidad de jugadores africanos ha contratado a lo largo de la historia.
Los más exitosos y efectivos representantes del fútbol del Continente Negro en tierras aztecas llegaron en la temporada 1994-1995, y fueron contratados por el América. Se trata del zambiano Kalusha Bwalya y del camerunés François Omam Biyik, quienes a la postre se convertirían auténticos ídolos de la afición de “las Águilas”.
Biyik abandonó el América en 1996, cuando fue contratado por el equipo de Venados de Yucatán, de la segunda división, con el que jugó durante una temporada. El periplo mexicano del camerunés finalizó en el Puebla.
Kalusha jugó con los de Coapa hasta 1997, cuando se incorporó al Necaxa. Su carrera en México finalizó en el equipo de León.
El pionero africano en el fútbol mexicano fue el ghanés Isaac Ayipey, quien llegó en 1991 para jugar en Tecos, aunque después militó en el León y en el Veracruz.
Desde ese momento, muchos otros jugadores africanos destacaron en tierras aztecas: Jean Claude Pagal (de Camerún, que jugó en el América); David Embe, Héctor Simon Moukoko y Josef Marie Tchgango, otros tres camerunenses, que fueron fichados por Tecos. Abdul Thompson, de Sierra Leona, jugó para el Monterrey en 1999, mientras que Pascal Naftalli, de Nigeria, militó en el Puebla de la Franja en esa misma temporada.
El fútbol del ascenso mexicano también ha apelado a la contratación de varios jugadores africanos, con especial predilección por los camerunenses.
El último africano en llegar fue el delantero de Camerún Alain Nkong, quien fue campeón en el Apertura 2007 con el Atlante, y que ya había jugado en la MLS, y en el Villa Española de Uruguay.
Nkong no fue el primer jugador africano de “los Potros de Hierro”, ya que en la temporada 1995-1996 el Atlante había contado con el nigeriano Alex Owhofasa.

La MLS, la liga profesional de los Estados Unidos, cuenta ahora mismo con un interesante número de futbolistas africanos: Jerson Monteiro, angoleño del DC United; los costamarfileños Jean-Martial Kipre (Real Salt Lake), Guy-Roland Kpene (DC United) y Arsene Oka (New England Revolution); ese mismo equipo cuenta con dos futbolistas nacidos en Gambia, Abdoulie Mansally y Saines Nyassi; el ghanés Dominic Oduro milita en el actual campeón, el F.C. Dallas; los representantes de Liberia son Francis Doe (New York Red Bulls), Willis Forko (Real Salt Lake), y Chris Gbandi (F.C. Dallas); solo hay un malí en el fútbol de Estados Unidos, Bakary Soumare (Chicago Fire); un marroquí, Mehdi Ballouchy (Real Salt Lake); un nigeriano, Kasali Yinka Casal (DC United); un senegalés, Bouma Coundoul (Colorado Rapids); un representante de Sierra Leona, Kei Kamara (San José Earthquakes); y un futbolista de Zimbabwe, Joseph Ngwenya (Houston Dynamo).

Incluso Brasil, el país que podría ser considerado como el máximo exportador de talento futbolístico del mundo, cuenta con algunos –muy pocos, eso sí- jugadores africanos en sus diferentes ligas.
Un ejemplo de esto es Macaba Johnson, un angoleño que juega en el Santa Cruz Futebol Clube, una entidad pernambucana que disputa el Campeonato Nacional de la Serie B brasileña. El delantero ya había pasado por la Sociedade Esportiva do Gama, el Fluminense de Feira, el Portuguesa, y el Goiás Esporte Clube. El angoleño, además, tuvo un fugaz paso por el Malatyaspor turco.
Johnson, que es más conocido en Brasil que en su país natal, fue internacional en varias oportunidades con la selección angoleña.

Pese a lo que muchos pueden pensar a priori el fútbol africano aporta, en una destacada medida en países como México y los Estados Unidos, al desarrollo del fútbol en el continente americano. Seguramente este repaso ha sido injusto con algún jugador nacido en África y que no hemos mencionado. Sirvan, por adelantado, nuestras disculpas por ese error. Pero lo que nos interesaba era destacar la muchas veces invisible presencia del balompié africano, que hoy comienza a vivir su fiesta grande con la CAN, dentro de las ligas que –habitualmente- más nos interesan y ocupan. Durante este 20 de Enero, los tambores africanos también se oyen en nuestra Latitud.

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