ARSENÁL, CON ACENTO EN LA "A" FINAL
Por un día (quizás por una sola noche, si queremos ceñirnos más a lo que realmente ha pasado) en el ambiente del fútbol Arsenal se pronunció Arsenál y no Ársenal. Por una sola vez, el grito de los aficionados del equipo "del Viaducto" resonó más fuerte que el de los "gunners".
Sonreí bastante cuando Terry Badoo (uno de los presentadores del segmento de deportes de la señal internacional de CNN) se esforzaba ésta mañana por no decir "Ársenal di Sárandi" en su crónica de la celebradísima victoria del "Arse" en la final de la Copa Sudamericana ante "las Águilas" del América mexicano. Que Mr. Badoo haya tenido el gesto de pronunciar "Arsenál" en lugar de "Ársenal" seguramente no habrá hecho subir los índices de audiencia de la cadena de noticias en la ciudad de Sarandí, en el suburbio sur de Buenos Aires, pero habrá sido una caricia extra para los hinchas del equipo celeste y rojo. Y es que los seguidores del club fundado hace cincuenta años por Julio Grondona se resisten a despertar de su sueño.
Acostumbrados a batallar durante muchísimas temporadas en campos del torneo de ascenso, como el del Defensa y Justicia, el de El Porvenir, el de Defensores de Belgrano, ésto de haberse quedado con el trofeo del segundo torneo continental en orden de importancia en el continente americano es algo que los hinchas de Arsenal de Sarandí seguramente no imaginaron ni en el mejor de sus sueños.
Hace unos seis años abandonaron el Torneo Nacional B, y en la primera división argentina han alternado campañas buenas y regulares entre los sucesivos Aperturas y Clausuras. Sin ninguna figura excluyente (salvo la irrupción en éste último semestre del 2007 del veterano José Luis Calderón, o "Caldera", como pone en el dorsal de su camiseta), Arsenal es un equipo de laburantes, de currantes, que han encontrado en Gustavo Alfaro al capataz ideal. Denostado y criticado con inclemencia en su paso por San Lorenzo de Almagro hace un par de temporadas, Alfaro hizo sus maletas y se llevó su gran sapiencia táctica hasta la puerta sur de la capital del país, para anclar en ese estadio casi de juguete, que es el "Julio Humberto Grondona - Ciudad de Sarandí", el refugio del Arsenal.
Muchos ven en ésta consagración de Arsenal a nivel sudamericano y en el campeonato obtenido el pasado domingo por Lanús una "revolución de los humildes" del campeonato argentino, como si éstos logros pudieran ser imputados a una suerte de "justicia divina", que se ha acordado de premiar a dos aficiones que han sufrido mucho a lo largo de su historia. Creo que es un análisis equivocado o -como mínimo- parcial. Los "grandes" de Argentina no han jugado mejor que Lanús en el Apertura (de hecho, tanto Boca como River han perdido casi la mitad de los encuentros que han jugado en éste campeonato. E Independiente, que tenía toda la pinta de ser capaz de "comerse a los niños crudos", ha pinchado de una manera espectacular en el último cuarto de la liga), y los equipos que han jugado la Sudamericana no han sabido detener la enorme efectividad del Arsenal como visitante. El equipo entrenado por Gustavo Alfaro ha sido un auténtico David ante los Goliats que se le han puesto por delante (River, San Lorenzo, Chivas o América).
Del Arsenal quizás no volvamos a oir hablar en el espacio de deportes de CNN International en los años venideros, pero es muy probable que Terry Badoo nos comente muy pronto algún gol marcado en algún equipo europeo por Alejando Darío "Papu" Gómez, un volante con pasta de "crack", que ya se ha consagrado como campeón del Mundo Sub-20 con Argentina éste año.
De la venta al Viejo Continente de jugadores como Gómez depende la posibilidad de que un emprendimiento casi utópico como el Arsenal de Sarandí, fundado por seguidores de dos equipos completamente enfrentados como Racing e Independiente de Avellaneda, pueda seguir dando cada tanto un alegrón gigantesco a su puñado de seguidores.
De las desventuras a las que nos está acostumbrando un gigante como el América de México hablamos en otra ocasión.
Ariel Judas.
Lo nuevo no puede ser bueno... aún
Hace 1 año

