Llegó “la” noche. Más allá de eliminatorias, más allá de derbis, más allá de grandezas y pequeñeces, la final de la Copa Libertadores es el evento más importante de cada temporada futbolística en Sudamérica. Con equipos grandes, o no tanto. Con los protagonistas que todos ansiaban, o con dos rivales que llegan por primera vez a esta instancia en toda su historia. No importa. Esta noche (a las 02:50 hs. del jueves 26 en España) el balón y este primer round de la final de la Libertadores es todo lo que importa.

El duelo entre Liga Deportiva Universitaria de Quito, o simplemente Liga de Quito para todo el mundo, y el Fluminense comenzará a disputarse en el Casa Blanca, ese estadio que por un lado parece evocar a la sede del gobierno estadounidense, y por otro a la mítica ciudad marroquí. Bastante lejos de ambas opciones, el nombre del coliseo hace referencia al color de la equipación titular de los Albos ecuatorianos, la auténtica sorpresa de esta temporada 2008.

Como siempre que se tiene que jugar un partido trascendente en la altitud, la Liga hará valer los 2850 metros en donde está posada la capital ecuatoriana. Este factor, además de la enorme calidad y contundencia que tiene este equipo de perfectos desconocidos que entrena el argentino Edgardo Bauza, será el que haga valer la escuadra local en este primer encuentro.

Como indicó más de una vez el Patón Bauza a sus jugadores no les sobra nada, aunque tampoco puede decirse que LDUQ es un equipo que llega por casualidad a la final número 49 del torneo de clubes más importante del mundo después de la Champions League de la UEFA. Los albos ecuatorianos han dejado en el camino a varios de los equipos que a inicio del certamen eran tenidos en cuenta como candidatos a ganar la Copa Libertadores: Arsenal de Argentina y Libertad de Paraguay en la primera ronda (donde, curiosamente, clasificó a la segunda fase junto con el Fluminense).

En octavos de final comenzó a sorprender al deshacerse de Estudiantes de La Plata (junto con Boca el equipo más regular de Argentina en los últimos doce meses). En cuartos, en una eliminatoria dramática con definición por penaltis, la Liga apeó de la competición a San Lorenzo de Almagro, un conjunto diseñado para dar pelea en la Copa en el año del centenario del club del barrio de Boedo. Y en semis, los jugadores de Bauza eliminaron a las Águilas del América de México, un equipo en crisis en el Clausura 2008, pero de buena performance en la Libertadores, donde dejó sin opciones al Flamengo en octavos de final y al Santos en cuartos.

Liga de Quito es un ejemplo casi único en América Latina: tiene en su plantilla a 6 jugadores de la selección ecuatoriana (físicamente hablando, la más fuerte de Sudamérica), más a un volante de Paraguay, el puntero de eliminatoria CONMEBOL. Más allá del 0-0 en Quito y el 1-0 a favor del Flu en Río de Janeiro, en el Grupo 8, el entrenador del equipo brasileño, Renato Gaúcho, otorga un favoritismo al LDUQ en la final, debido a que el conjunto de Bauza aportó siete jugadores a las selecciones de Ecuador y Paraguay que disputan las eliminatorias mundialistas.

Tras ganar como local en octavos de final por 2-0 ante Estudiantes, la Liga no consiguió ganar en los 90 minutos de juego en ninguno de los otros partidos que tuvieron que jugar para llegar a la final: perdió 2-1 ante Estudiantes en la revancha disputada en La Plata; empató 1-1 en ambos encuentros frente a San Lorenzo; obtuvo el mismo marcador en su visita al América en el Estadio Azteca, e igualó sin goles en la revancha ante los mexicanos en Casa Blanca.

En el once habitualmente titular del campeón ecuatoriano destacan el portero Cevallos (todo un especialista en la definición por penaltis, aunque algo flojo en la contención del juego aéreo rival), los extremos Paul Ambrosi y Joffre Guerrón (ya fichado por el Getafe, y uno de los mejores jugadores de la Copa Libertadores), los volantes Patricio Urrutia y Luis Bolaños (ambos con una cuota alta de goles), más el defensa Jairo Campos. Todos ellos son jugadores de la selección tricolor. Además, Edgardo Bauza cuenta con el volante central Enrique Vera, uno de los puntales de Paraguay. A todos ellos se suman los atacantes argentinos Damián Manso (en el mejor momento de su carrera) y Claudio Bieler (sin demasiada habilidad, pero con muchísima efectividad). Además, dentro de la plantilla de LDUQ hay otros grandes jugadores como Agustín el Tin Delgado o Franklin Salas. Nadie –salvo quizás Guerrón o Manso- brilla con luz propia en el dibujo táctico de la Liga, que usualmente se desparrama sobre el terreno de juego formando una figura de 3-5-2.

En el otro rincón del cuadrilátero tenemos a todo un histórico del fútbol brasileño a quien jamás le ha ido demasiado bien a nivel internacional. De hecho, tras haber sido fundado en Julio de 1902, esta es la primera vez que el Fluminense logra superar la primera ronda de la Copa Libertadores. Sin embargo, el conjunto carioca es el favorito de todos los que saben (y también de quienes apuestan sus euros, dólares, reais, pesos, soles o bolívares). Por nombres y por lo realizado sobre el terreno de juego (ha sido el mejor equipo de todo el torneo hasta el momento), el Fluzao es también mi favorito (con muy poca diferencia sobre la Liga).

El tricolor de Río de Janeiro tiene grandes efectivos, comenzando por la portería, defendida por Fernando Henrique, de soberbias eliminatorias ante el Sao Paulo y Boca Juniors, el campeón de la pasada edición. En la defensa, el joven Thiago Silva (un nombre a tener muy en cuenta como posible fichaje de un equipo europeo y, sin dudas, uno de los jefes a futuro de la zaga de la selección brasileña). Además, en la última línea destaca también el lateral zurdo Júnior César, de diminuto porte físico pero terriblemente veloz y habilidoso: el típico lateral brasileño. En el medio defensivo, dos Pac Man: Ygor y Arouca (este ya está siendo seguido por algunos equipos de Francia e Inglaterra). Como enganche, Thiago Neves, el genio futbolístico del Flu. Hemos hablado largo y tendido sobre TN en este blog, y nos remitimos a nuestros posts y comentarios anteriores. La otra mediapunta es ocupada habitualmente por el argentino Darío Conca, surgido de la cantera de River y de brillante carrera en Brasil (ya pasó por el Vasco da Gama). En el ataque hay un jugador inamovible: el veterano Washington, máximo goleador de la presente Libertadores, con 6 tantos hasta el momento. Al ex jugador de la J-League le pueden acompañar otros dos grandes atacantes: Dodô –potencia y calidad en partes iguales- y Cícero, un todo terreno que incluso puede jugar como volante de contención.

El Fluminense es entrenado por Renato Portaluppi, a.k.a. Renato Gaúcho, un ex delantero de muchos equipos de Río de Janeiro, de Porto Alegre y de la Roma de la Serie A. De tanta calidad como indisciplinado en su época de jugador –fue un goleador letal, que incluso llegó a ganar una Copa Intercontinental frente al Hamburgo, defendiendo la camiseta del Grêmio-, Renato Gaúcho hace jugar a sus equipos tal como él lo hacía cuando vestía de corto hace unos 20 años: atacando y con lujos (virguerías para algunos analistas europeos). El Nense ha sido hasta ahora un exponente muy válido del jogo bonito, pero con un punto de velocidad.

En lo particular, esta excelente campaña del Fluminense me alegra mucho, porque indica un resurgimiento del fútbol carioca, desde hace años sometido por la “dictadura” paulista, personificada por el Sao Paulo, el Corinthians, el Santos y el Palmeiras. Rio y Sao Paulo son las dos ciudades más importantes del país. El carácter de su gente es diametralmente opuesto. Su filosofía futbolística también lo es. Sao Paulo es la capital industrial, el motor económico del gigante sudamericano. Rio es el centro creativo, el centro de resonancia de las grandes iniciativas artísticas del Brasil. Una ciudad que –aunque te resistas- influye sobre tu carácter. Nadie puede abstraerse a la belleza y la magia de la cidade maravilhosa. Parafraseando a uno de los analistas de fútbol de Argentina que más admiro, Juan Fazzini, “se juega como se vive”. Los equipos paulistas son más ordenados, más metódicos, mas consistentes desde lo táctico. El fútbol carioca es lírico, loco, luminoso. Adentrándonos más en los paralelismos, el paulista es más europeo (aunque los brasileños más europeos son los gaúchos, sin dudas) y el carioca es más latino, más cercano al prototipo que casi todo el mundo tiene en su mente cuando piensa en un brasileño.

Las cartas ya están sobre la mesa: los dos mejores equipos sudamericanos comienzan a probarse esta noche la corona de campeón que debe ceder Boca. La segunda final se jugará en una semana en el Estadio Maracaná de Rio de Janeiro. Las normas de la Copa Libertadores establecen que, si al cabo de los dos partidos finales hay igualdad en puntos y en diferencia de goles, se deberá disputar un alargue de 30 minutos (en dos períodos de 15) y más tarde, si continúa la igualdad, la Copa Libertadores se definirá con penaltis.

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3 comentarios

  1. "Lama" // 4:22 p. m., junio 26, 2008  

    Pues al final 4-2 para los ecuatorianos... yo que te iba a enviar un mail apostando por el Flu...

    ¿Hay posibilidades de remonatada carioca?


    Saludos

  2. Anónimo // 4:33 p. m., junio 26, 2008  

    Yo creo que el ultimo gol del Flu es importantisimo, puesto que si hubiese ganado 4-1 la liga lo veria muy dificil de remontar, pero ahora con ganar 2-0 les basta. Creo que tienen opciones aunque sera un partido muy emocionante tu que crees Ariel?
    Un saludo, Enrique

  3. Latitud Fútbol // 6:10 p. m., junio 26, 2008  

    @ lama...

    Partido histórico de la Liga. Pero el Flu tiene posibilidades. El Maracaná será una olla a presión, y creo que el tricolor se jugará la vida allí. Será un partido imperdible, como el de anoche.

    @ Enrique...

    El último gol del Flu deja la final abierta. Yo creo que será un partido terrible terrible, como el de anoche. Qué gran equipo ha hecho Bauza... con cuatro cañas. Un grande, sin dudas.