CARLOS ISCHIA, NUEVO ENTRENADOR DE BOCA JUNIORS

Ni Gabriel Batistuta, ni el binomio Diego Maradona-Claudio Caniggia, ni Carlos Bianchi, ni Guillermo Barros Schellotto, ni Diego Cagna. El sucesor de Miguel Angel Russo en el banquillo de relevos del Club Atlético Boca Juniors es Carlos Ischia.
Ex jugador de Vélez en Argentina, y del Junior de Barranquilla y del Deportivo Cali en Colombia, Ischia llega a ser entrenador de Boca tras haber ocupado esa misma posición en Vélez, Gimnasia y Esgrima de La Plata, Junior de Barranquilla y Rosario Central. En ninguna de estas cuatro instituciones ha brillado especialmente como entrenador, pero lo que le ha abierto las puertas de la entidad “xeneize” es su pasado como segundo entrenador durante el período en el que Carlos Bianchi fue el máximo responsable táctico del club de Buenos Aires, una de las etapas más gloriosas en cuanto a la obtención de títulos por parte de Boca Juniors.
Tal como ha ocurrido en River con Diego Simeone, Ischia ha firmado un contrato como entrenador de Boca por un período de un año.
Carlos Ischia es un personaje plenamente identificado con la filosofía futbolística de Carlos Bianchi. El nuevo entrenador de Boca se ha encargado de confirmar esa idea en la rueda de prensa de presentación en su nuevo cargo, y en Buenos Aires hay muchos analistas que especulan que, tras la Eurocopa del próximo verano, Bianchi regresaría a Boca como Manager o Director Deportivo de la entidad “azul y oro”. El ex entrenador de la Roma y del Atlético de Madrid comentará para la televisión mexicana el certamen europeo de selecciones y solo podría asumir nuevos compromisos una vez que finalice ese campeonato.

La llegada de Ischia y la vinculación que el nuevo entrenador de Boca mantiene con Carlos Bianchi han determinado que Diego Maradona renuncie a su cargo ad honorem de asesor deportivo del club.

El nuevo presidente de Boca, Pedro Pompilio, tenía como primera opción el regreso de Carlos Bianchi, tras el alejamiento del ex entrenador Miguel Angel Russo. Tras la negativa de “el Virrey” (y la fuerte campaña mediática montada por Maradona para evitar que Bianchi volviera a ser el D.T. de Boca), Pompilio estuvo a punto de ofrecer el cargo a Guillermo Barros Schellotto o a Diego Cagna, pero aquí la negativa a aceptarlos como entrenador “xeneize” vino de parte del “hombre fuerte” del plantel: Juan Román Riquelme. El ex volante del Villarreal compartió el vestuario de Boca con Guillermo y con Cagna y, por lo que ha trascendido, considera que sus ex compañeros no cuentan con la entidad suficiente como para estar al mando del equipo. La solución de Gabriel Batistuta –alguien que no tiene ninguna experiencia como entrenador- tenía el visto bueno de Riquelme y Maradona, pero no convencía a la directiva del club, salvo a Pompilio.

A través de diversos medios de comunicación, Boca realizó diferentes tipos de encuestas entre sus aficionados, para saber si el seguidor “xeneize” estaba de acuerdo con la posición de Diego Maradona o si deseaba el regreso de Carlos Bianchi o de alguien de su entorno al club. Los encuestados apoyaron mayoritariamente el retorno de la “filosofía Bianchi” al club. Acto seguido, el presidente Pedro Pompilio cerró su acuerdo Carlos Ischia, y Diego Maradona anunció su alejamiento de la directiva de Boca.

Hay varios jugadores que pueden dejar el club en los próximos días: el portero suplente Pablo Migliore, quien seguiría con su carrera profesional en el Fluminense de Brasil; Neri Cardozo, quien ya tendría un principio de acuerdo con el América de México; y el defensa Juan Krupoviesa, quien será transferido al Olympique de Marsella, a cambio de unos dos millones de euros. A todos estos jugadores se sumaría uno de los futbolistas con mayor proyección en el fútbol argentino: Ever Banega se iría en los primeros días de Enero a la Juventud, si Boca acepta la oferta de 15 millones de euros que la Juventud ha puesto sobre la mesa hace apenas unas horas.

Según ha trascendido, Carlos Ischia ha solicitado de momento tres refuerzos a la dirigencia de Boca: uno es el volante del Rosario Central, Tomás Costa, otro es el ex defensa central de River –actualmente en el Tigres de México- Julio César Cáceres, y el tercero es el defensa izquierdo del Schalke 04, el uruguayo Darío Rodríguez.

Tengo un aprecio muy especial por Carlos (Carlitos) Ischia. Fue mi primer gran héroe futbolístico. Al primer "crack" que ví frente a frente, de carne y hueso, real y corpóreo, y no en tamaño reducido como cuando veía los partidos de mi equipo desde los altos de la gradería del Estadio José Amalfitani.

Ischia era el más grande, el mejor. El creativo, el enganche perfecto. El único de mi equipo -Vélez Sarsfield- capaz de eclipsar a los jugadores de Boca o de River, o al genial Ricardo Bochini, cuando Independiente visitaba "el Fortín". El único realmente bueno, hasta que Véñez repatrió a Carlos Bianchi desde Francia. Ischia -casi solitario- fue el responsable de que Vélez progresara bastante en aquella Copa Libertadores en la que el equipo brilló ante el Inter de Porto Alegre.

En la época en la que los dorsales no eran propiedad exclusiva de nadie, Ischia alternaba el "10" con el "11" y se hartó de jugar bien en la liga argentina. Cuando era toda una excentricidad que un jugador fuera transferido a Europa (no hace tanto tiempo de eso, sin embargo), Ischia un buen día hizo las maletas y se fue a regalar fútbol a Colombia. Las lesiones no fueron generosas con Carlitos, y colgó las botas bastante antes de lo que le tocaba.

Jamás podré borrar de mi cabeza la emoción que me dió descubrir que el pelilargo que avanzaba hacia mí por la calle Reservistas Argentinos era Carlos Ischia. Cuando vio mi cara, se rió y siguió caminando. Cabello larguísimo. Dentadura imperfecta. Camiseta marca Puma de color amarillo, con el puma de color negro. Jeans ceñidos. Y botas. Era más un personaje de "Fiebre del Sábado por la Noche" que un futbolista. Aunque en esa época (año 78/79) futbolistas y Tonis Maneros se parecían bastante.

Me alegra mucho que Carlos Ischia (hoy con una figura gruesa, y calvo... más parecido a Homer Simpson que a un ex futbolista) tenga una oportunidad de oro como es la de entrenar a uno de los equipos más importantes del mundo. Desde aquí le deseamos mucha suerte.

Ariel.



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3 comentarios

  1. chus // 6:02 p. m., diciembre 30, 2007  

    ¿Es que al final no se atrevieron a fichar a Bianchi por miedo a la reacción de Maradona? La verdad es que no me sonaba de nada el nombre de Carlos Ischia, veremos que tal lo hace.

  2. Latitud Fútbol // 8:49 p. m., enero 02, 2008  

    Bianchi tenía (tiene) un conflicto personal con Mauricio Macri, hasta hace pocos días presidente de Boca.
    Con Pedro Pompilio, el nuevo mandatario, la relación es mucho más fluida.
    Bianchi, tras su fracaso en el Atlético Madrid, busca "reciclar" su carrera. Se ha dejado querer (mucho) por clubes poderosos de la liga mexicana como el América y el Cruz Azul. Sería todo un desafío, por ejemplo, poder ganar una Copa Libertadores con un equipo de México, algo inédito hasta el momento. Creo que Bianchi está jugando ese papel: el de ser la "bala de plata", el recambio de lujo, para cualquiera de los grandes de México. Lo veo aguardando que alguno de los entrenadores de los equipos poderosos de ese país tenga problemas. Hasta la Eurocopa, seguirá vinculado a la TV de México. Si no tiene ninguna oferta concreta hasta ese momento, Boca comenzará a tallar dentro de las opciones profesionales de Carlos Bianchi. Si a Ischia le va bien como entrenador, quizás veamos a "el Virrey" como director deportivo. Si el paso del ex volante por el banquillo de Boca no es feliz, entonces Bianchi quizás regrese al equipo "xeneize" para entrenar.
    Sobre Maradona... qué decir? Todo lo que te hace amarlo, admirarlo, a veces también te hace odiarlo.
    Macri sabía mantener a raya el ego de "el Diez". Pompilio, en su estreno como presidente boquense, ha demostrado tener poca cintura.
    Maradona es un símbolo de Boca, y debería estar más allá, al margen de quién es el entrenador del equipo. Una de las grandes ilusiones del ex capitán de la selección argentina es la de poder ser -algún día- entrenador de Boca.
    Pero Maradona no trabaja, no se prepara para serlo. Ser entrenador de un equipo como Boca requiere mucha experiencia en los banquillos, saber lidiar con la presión, y saber manejar a la prensa.
    En estos tres aspectos, Diego Maradona -a quien idolatro por lo que ha sido como futbolista y por algunas, aunque no todas, de sus actitudes fuera de los terrenos de juego- demuestra carencias importantes.
    Maradona y Bianchi mantienen diferencias importantes (que tienen que ver con lo deportivo, con lo personal y con lo económico) desde hace muchos años.
    Diego -enorme en comparación con Bianchi en su fase como jugador- queda empequeñecido ante su "rival" cuando ambos deben exhibir sus pergaminos como entrenador. Vanderlei Luxemburgo, Marcelo Bielsa, Oscar Tabárez y Carlos Bianchi seguramente son los mejores directores técnicos que tiene Sudamérica, con logros conseguidos en muchos equipos y en situaciones bien diferentes. Maradona apenas pueden mostrar una gris hoja de servicios como entrenador del Racing de Avellaneda y del Mandiyú de Corrientes.

    Ariel

  3. Ziganda // 7:20 p. m., enero 03, 2008  

    Pues vaya sorpreson, yo lo que le conozco es de Central y sinceramente, poco mas se puede hacer con central y el Grupo de adolescentes que les habian dejado a su cargo, que creo que esta ciompitineod con cierta dignidad mas alla se su mala claisficacion.

    Respecto a Tomas Costa, la verdad que el chico es lo mejor de Central, aunk eso no tiene demasiado merito esa es la verdad, pero no es mal futbolista este chico, el problema es que Boca es mucho Boca e igual el salto es un poco grande, le favorece que Boca no tenga un volante derecho, superdefinido en los ultimos tiempos.